Usada por millones, entendida por muy
pocos. Existen innumerables estudios clínicos
de universidades y escuelas médicas
en Estados Unidos y alrededor del mundo que prueban el valor medicinal (y
nutricional) de la planta de cannabis y sus aceites. Nuestro cerebro (y el de muchos
animales) nace con receptores de cannabonoides que funcionan como un cerrojo o
cerradura donde los cannabonoides de la planta caben perfectamente. Creo
fuertemente que esta es la razón por la que casi nadie es feliz durante su
primer “high”.

No comments:
Post a Comment